BOOKTRÁILER DE MI PRIMER LIBRO

RELAXIONES DE FÁBULA

   ¡Buenos días, queridos seguidores! Luego de un tiempo sin publicar, hoy les dejo un vídeo hecho por mí a duras penas (no tengo práctica en edición, ya lo verán). Se trata del booktráiler de mi primer libro, el cual, por el momento, se encuentra en Amazon. Pero también espero ponerlo a la venta en otras tiendas; además, estoy considerando venderlo por mí misma, directamente.

   En fin, sin más preámbulos, los invito a ver el audiovisual.  ¡Hasta pronto!

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Recuerdos de mi vida como estudiante universitaria

¡Buenos días! Hoy les dejaré algunas fotografías de momentos vividos en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, institución en la que me formé.

 

Grabación de cortometraje para la cátedra de Comunicación Audiovisual

 

Última clase de Derecho y Comunicación

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Mi graduación

 

Última clase del Taller de Idioma Chino-Mandarín

Lista de notas que realicé como periodista en Misiones, Argentina

   En esta entrada, les ofreceré algunas imágenes y una lista de los artículos que efectué trabajando como redactora en el periódico Noticias de la Calle (de la empresa La Verdad SRL). Como mencioné anteriormente, este espacio se encuentra en la capital de la provincia de Misiones, Argentina.

   La lista no es exhaustiva, pero representa gran parte de mi producción en dicha rama de la Comunicación Social -por fuera de lo académico-.

Entrevista a un poblador del barrio Altagracia de Posadas, quien buscaba a sus hermanos biológicos

   En mayo del año 2018, cuando yo trabajaba como periodista en la empresa La Verdad SRL (más precisamente, en el diario Noticias de la Calle), de esta ciudad de Misiones (Argentina), se acercó un señor, quien dijo llamarse Juan Carlos Benítez, para contarme su historia. Buscaba saber dónde estaban sus hermanos mayores, ya que él fue adoptado cuando pequeño. Con el pasar del tiempo, y a través de averiguaciones, supo que su madre biológica, quien ya habría fallecido, había tenido hijos antes de que él naciera.

   La entrevista se difundió en el noticiero del citado canal televisivo; mientras que la nota periodística se publicó en el diario impreso y en el sitio web.

Nota sobre el buscador

 

Trabajo práctico sobre el Bicentenario de Argentina

    Durante la ExpoCom, que es una exhibición de los trabajos de estudiantes de las carreras de Comunicación Social -la cual tiene lugar cada año en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones-,  desde la  cátedra de Prácticas Discursivas I expusieron uno de mis escritos referente al 200° aniversario del nacimiento de Argentina como país. Esto ocurrió en el año 2010. He aquí la transcripción del mismo:

ExpoComNoviembre09

Imagen de cartel de la ExpoCom del año 2009. Fuente: https://primerocomunicacion.blogspot.com/2009/11/5-y-6-de-noviembre-expocom.html

Vivencias patrias del objeto[1] muñeca

   Una muñeca pepona, de tamaño real, cuyos párpados hacen “tuc” cada vez que se cierran. Eso es lo que soy, en ciertas ocasiones. Una serena y dócil muñeca que observa los hechos y no diseña opiniones al respecto. Está presente y escucha, pero no se involucra. Esta es la mejor manera que tengo para explicar cómo actué antes y durante los festejos del  Bicentenario.

   Nada me hubiese costado razonar que el 2010 sería el año de un nuevo aniversario del grito de independencia. Claro, desde aquel lluvioso y gélido 25 de Mayo –esto lo supongo yo, no sé si hizo frío ese día- hasta el presente, han transcurrido dos siglos de historia argentina. Sin embargo, cada que escuchaba y veía a la presidenta Cristina F. de Kirchner expresarse sobre el Bicentenario, no entendía a qué se refería. Entonces interpretaba esa decorada, plateada y cuadrada palabra como una especie de feria continental. Un evento en el cual se exhibirían mesas con souvenirs, fotos turísticas, libros, comidas y vestimentas típicas de cada país latinoamericano. Incultura de muñeca…

   Marzo había finalizado, y aún vivía en Villa Cabello. Una tarde pasé por Eva Perón, en su intersección con López y Planes[2]. Noté algunos banderines blancos y celestes suspendidos sobre la calle, en hileras. En ese instante, pensé que se trataba de algún futuro acto folklórico o peña. Y que, una vez concluido el encuentro, las quitarían. Pero siempre que recorría el lugar nuevamente, aparecían más y más “pañuelos patrióticos” flameando, radiantes.

   Me mudé unas semanas antes del 25[3]. Por supuesto, ya tenía formado un panorama completo del festejo en cuestión. Exacto: me informé tarde (vulgarmente, se suele decir: “recién caí”). ¡Qué vergüenza! ¿Cómo no me acordaba de ese acontecimiento tan trascendental para el país? Otra vez me había convertido en una muñeca. Lerda, por cierto, que necesitaba un manotazo en la nuca para reaccionar.

   Al trasladarnos mi familia y yo, llevamos únicamente las pertenencias esenciales. En el departamento dejamos momentáneamente el radiograbador y el televisor, entre otras cosas. Por ello, solamente contábamos con un viejo aparato de radio para informarnos. El mismo transmitía en AM. No recuerdo qué emisora escuchaba, salvo que en cada pausa, pasaban fragmentos referidos a la Revolución, explicando asuntos que no se leen en los libros de historia. Como por ejemplo, la verdadera edad de algunos de los participantes de la Primera Junta. Y acerca del papel que cumplía el secretario Mariano Moreno, que en la realidad, fue mínimo.

   En cada oportunidad que salía, durante el fin de semana largo, veía casas y vidrieras ornamentadas. Esto me llevó a considerar concurrir a algún festival conmemorativo. Más adelante, decidí no tomar parte. Me lo impedía una visión que tuve de mí misma, en una de esas celebraciones: yo, sentada e inmóvil, contemplando el disfrute y la diversión de la gente. Compartiendo, tal vez, la alegría temporal, pero sin lograr que mi rostro lo expresara. Sin lograr mimetizarme. Ahí estaba, nuevamente, comparándome con una muñeca.

   El lunes 24, por la noche, mi hermana y yo fuimos a hacer un mandado. Caminábamos por López Torres[4] y en el trayecto, vimos un colectivo de la línea 12, estacionado. Estaba hacinado de chicos. Repentinamente, uno por uno comenzaron a descender. Después de “registrar el espectáculo”, aceleramos el paso.

   No fue buena la impresión que me dejó ese grupo de jóvenes. ¿Cómo puedo explicarlo? Fue como si mi cerebro hubiese activado “sensores del prejuicio”, detectando vagancia, holgazanería, cumbia, droga, alcohol, vandalismo. Fue algo inevitable, no lo pude controlar. Enseguida, sacudí la cabeza y pensé: “¡Basta! ¡No puedo ser tan asquerosa! No había transcurrido mucho tiempo, cuando descubrí trozos de vidrio esparcidos sobre el asfalto. Mas, no le di importancia.

   Cumplimos con el mandado. Mientras regresábamos a casa, nos percatamos de que el rodado seguía en el mismo lugar. La ventana trasera, totalmente quebrada. Ahora comprendo que no estaban tan equivocados los “sensores”…

   El día 25 llegó. Era temprano en la mañana. Me despertaron las voces de los periodistas televisivos, quienes hablaban de los festejos en Buenos Aires. Una vez más, como una muñeca que reposaba en la oscuridad, oía lo que se decía. Además de eso, NADA.

   El mediodía se aproximaba, y mi temor iba en aumento. Imaginaba la voz de mamá, ordenándome comprar una porción de sopa de locro. Detesto hacerlo. Pero no me desagrada tanto como comerlo. Afortunadamente, le falló la memoria y no me lo pidió. ¡Mi estómago, sano y salvo!

[1] No del piropo muñeca.

[2] Avenidas de Posadas, Misiones, Argentina.

[3] De mayo,  Día de la Independencia argentina.

[4] Avenida posadeña.

 

“Más allá de Misionerita”, informe audiovisual

   A finales del año 2011, con la consigna de rescatar y difundir la historia de vida de algún personaje que haya contribuido de alguna manera al crecimiento de Posadas, Misiones, Argentina, mi entonces compañera Paola Delgado y yo efectuamos un informe audiovisual sobre la biografía de Lucas Braulio Areco, autor de la canción oficial de dicha provincia. El trabajo lo produjimos para la cátedra de Prácticas Discursivas II de las carreras de Tecnicatura y Licenciatura en Comunicación Social de la universidad local.

   Vale destacar que para la elaboración del vídeo, nos basamos en el trabajo que realizó Delgado en forma escrita para la cátedra de Prácticas Discursivas I.

 

Súper Gurí

   En el año 2011, desde la cátedra Práctica Profesional, de la Tecnicatura en Comunicación Social, me encomendaron (junto a dos compañeros: Nicolás Benítez y Lourdes Benítez -no tienen ningún tipo de parentesco-) la tarea de mejorar la comunicación en el Ministerio de Derechos Humanos de la provincia de Misiones. En este caso, tras realizar el trabajo de diagnóstico pertinente, detectamos que el problema tenía que ver con falencias en el modo de difundir los derechos de los niños en las escuelas primarias. Fue así que, con la asesoría de docentes y de un diseñador gráfico, elaboramos una propuesta de un libro para colorear, que tuviera por protagonista a un niño superhéroe con rasgos característicos de la mayoría de los chicos de Misiones, a quien bautizamos “Súper Gurí”. Vale destacar que gurí es un término guaraní para referirse al varón menor de edad.

Súper G

Tapa del libro para colorear

    Este héroe da a conocer los derechos de los infantes mediante un lápiz y una goma de borrar, elementos con los cuales corrige situaciones en las que los mismos son violentados.

   En cuanto a las características del producto, originalmente, sería una especie de cómic, pero luego, el mencionado diseñador gráfico nos recomendó que fuera un libro para colorear, ya que eso abarataría costos de impresión y, a su vez, los pequeños se apropiarían mejor de los conocimientos al ir pintando los dibujos a su manera, con los colores con los que se sintieran identificados.

   Este proyecto fue parte de un trabajo arduo y gratificante (pues también efectuamos otro producto comunicacional para otra necesidad dentro del Ministerio), por el cual obtuvimos una muy buena calificación: 10 de 10.

Click aquí para ver y/o descargar el borrador del libro en PDF.